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miércoles, 31 de julio de 2013

Rebuscando en la hemeroteca (V)

«La Correspondencia de España», Madrid 28 de agosto de 1899

Ricardo J. Catarineu, (Tarragona, 1868 – Madrid 1815), escritor, crítico literario y colaborador  habitual de periódicos y revistas de la época, cuya madre  está enterrada en el cementerio de Riberas[1],  escribe esta  “crónica de viaje” desde Salinas, donde comparte veraneo con Leopoldo Alas “Clarín”, Juan Bances, el pintor Pelayo, Builla y D. Aniceto Sela. En ella, además de hacer una severa crítica a la fiesta de los toros, − “en un pueblo como Gijón, entregado a la vida moderna  en cuerpo y alma, no está mal que los toreros sean mirados como elemento exótico, como perturbadores del trabajo y de la paz campestre, como polo opuesto a la cultura y al progreso, y hacer referencias a Avilés y Cornellana, dedica unas notas a Riberas:

"Pero para bailes, uno a que asistí en Riveras.

Es Riveras, a orillas del Nalón, y entre Soto del Barco y Pravia, una de las más pintorescas aldeas asturianas, y además de las más divertidas.

Tiene un Casino donde se baila por todo lo alto, entrando por la abierta ventana el aire puro de las cumbres a acariciar la frente del veraneante, que mira a distancia las hogueras con que se espanta a los jabalíes y oye los cencerros con que se les aturde y aleja.

La sidra y la cerveza corren a mares en una huertecilla, mientras en el primer piso marean a los bailadores los ojos de las rapazas más aun que la cerveza  y la sidra.

Es notable en Riveras, y de gran fama en toda la provincia, la casa de campo de la señora viuda de Corujedo, que tuvo por marido a un hombre excepcional, de quien escribió elocuente apología en Recuerdos de tiempo viejo, el inmortal Zorrilla..

Fue Corujedo un trabajador insaciable, que mientras se dedicaba a tareas rudas, no descuidaba los manjares de alma, llegando a adquirir sólida instrucción, que le permitió tomar por fin de la vida el aura mediocritas, que tan hermosamente recomendó, que tan hermosamente recomendó el poeta , y retirarse al cabo a una finca, con  todo el confort de la ciudad y todas las apacibles venturas del campo, finca en la cual no sabe hoy el turista que admirar más, si la biblioteca, la bodega o la huerta."


«La Correspondencia de España», Madrid 7 de marzo de 1900

La ubicación del actual cementerio, como en su día la del  cementerio viejo, fue objeto de polémica entre los vecinos.

"Nos escriben desde Riveras (Asturias), que en aquel precioso pueblecillo está acabándole de construir un cementerio que constituye verdadero atentado a las vigentes leyes de sanidad y grave amenaza contra la salud pública.

Gran mayoría de vecinos de Riveras elevaron una instancia al gobernador, pidiendo que suspendiera la construcción del cementerio, enclavado en la margen de un arroyo, único donde abreva el ganado y se lava la ropa, y a 10 metros de distancia de una fuente pública.

Ponemos estos hechos en conocimiento del señor ministro de la Gobernación, de cuya rectitud y amabilidad esperamos reclame del gobernador de Oviedo pronta y eficaz justicia."

La fuente pública a  la que hace referencia es la de el Pozín, de la que ya hablamos en el artículo que dedicamos a las fuentes:

"Hoy desaparecido, el Pozín estaba situado a la orilla del río Fuentes, debajo de la plazoleta del cementerio. Relataba Mon de Gerarda que de ese manantial se traía el agua para las escuelas. Todavía hoy se pueden ver los restos del depósito que, unos metros más abajo almacenaba el agua. Cuando la fuente del Campón se secaba, cosa que ocurría muy a menudo,  “el Pozín” era  una de las alternativas para abastecer de agua potable a los vecinos del entorno. Como daba poca agua, Manolo Mingón, que era uno de los “curiosos” de la época y muy aficionado a la dinamita, quiso aumentar el cauce mediante una explosión. El experimento no salió según lo esperado y la fuente se perdió para siempre"

«La Correspondencia de España», Madrid domingo 10 de agosto de 1913


"El cronista ha pasado varios días en uno de los rincones más bellos, más poéticos de Asturias, Riberas de Pravia, y sin llegar a la fiesta tradicional del pueblo, ha visto que se vive aquí en perpetua fiesta.

La colonia americana, este año más numerosa que nunca, es el alma de estos gratos esparcimientos, que consisten en romerías, jiras a pié y a caballo, bailes campestres, meriendas, etcétera. Bien es verdad que todos estos agasajos y muchísimos más merecen las encantadora riberinas, que con las muchachas de la colonia  veraniega forman un conjunto incomparable de belleza, distinción y simpatía. Citaré sus nombres: las cubanas Sara y Herminia Corrales Blanco, Rosina Sánchez , Pilar y Felina González y Marcelina Suárez; Marina Menéndez, María Arbesú, María Luisa González, Luz y Lola Díaz, la hija del heroe de Cavite[2], Finita Cadarso, que con su madre está pasando aquí una larga temporada.

Con harto pesar he abandonado Riberas, no sin antes hacer firme propósito de volver, que no es posible olvidar ni la belleza del grandioso paisaje ni la hospitalidad de la excelente Socorro, cuya casa es el punto de reunión, el Casino, donde nos damos cita todos los veraniegos."



«Boletín Oficial de la Provincia de Oviedo», Nº 287 17 de diciembre de 1880

"Por el presente edicto ruego y encargo a las autoridades, guardia civil y dependientes de la policía judicial, que por cuantos medios estén a su alcance, procedan con el mayor celo  y actividad a la busca y captura de las ropas que a continuación se expresan, las cuales fueron robadas a doña Josefa González Carvajal, vecina del termino de Ucedo, parroquia de Riveras, concejo de Soto del Barco, de sus casa habitación, en la noche del primero al dos del presente mes, cuyas ropas detendrán, caso de ser habidas, así como las personas en cuyo poder se encuentren, poniendo unas y otras a disposición de este juzgado, como lo tengo acordado en causa que por dicho delito me hallo instruyendo.
Dado en Avilés a trece de Diciembre de mil ochocientos ochenta. −Máximo Cano Rojo.− De orden de su señoría Juan Caval.

Ropas robadas.

Seis pañuelos de seda, los cuales eran:
            Uno encarnado con franja blanca.
            Otro id. Con flor blanca.
            Otro fondo negro con franja y flor encarnada.
            Otro color Mahon labrado con franja morada.
            Otro negro con franja blanca.
            Y otro amarillo.
Todos casi nuevos a excepción del último que estaba usado.
Un pañuelo de algodón color morado con franja amarilla, crecido, de poner al cuello.
Una manta negra de lana.
Otra aplomada con franja negra, también de lana, y ambas casi nuevas.
Un delantal negro de lanilla con un terciopelo por bajo.
Otro negro de percal.
Otro de varilla blanca y encarnada
Un vestido verde con juntas encarnadas de sarasa.
Una saya negra de percal.
Otra de varilla blanca y encarnada.
Un refajo de pañete encarnado con dos lorzas.
Otro de bayeta encarnada con tres esterillas por bajo.
Un elástico encarnado con vueltas de terciopelo negro.
Una mantilla de cubrir, de franela, con un terciopelo ancho.
Otra id. también de franela sin terciopelo.
Un cobertor con franja verde y encarnada,
Una sobre-cama de fondo blanco, flor verde y adorno blanco.
Otra de varilla con ramazón morado encendido.
Y dos servilletas
Todas las expresadas ropas están en buen estado de conservación.
=Caval."


«La Prensa», 8 de julio de 1930

"Ecos de Sociedad"

"En la iglesia parroquia de Riberas de Pravia, adornada con guirnaldas de flores y boj, se celebró ayer el matrimonial enlace de la encantadora señorita América Suárez y Suárez, hija de nuestro queridos amigos y convecinos don Leoncio y doña Marcelina, y el distinguido joven don Florentino Suárez García, hijo del importante comerciante de la Habana, don Florentino y de doña Josefina.

Bendijo la unión el virtuoso párroco de Riberas don José María Fernández Gudín y apadrinaron a los contrayentes el padre del novio y la bella dama doña Ana María González, vizcondesa de Salcedo Berbejillo.

Vizcondesa de Salcedo-Berbejillo, madrina de la boda
Representó al juez nuestro querido amigo don Emilio F. Corujedo y firmaron el acta como testigos don Ángel Arias, don Pedro Pablo González, don Luís Sanz, don Marcelino F. Corujedo, don Eloy Ramírez y don Julio González Álvarez.

Desde la entrada de la iglesia hasta el altar se había colocado una alfombra. La novia llevaba un riquísimo vestido blanco, con largo velo de tul y el novio traje de rigurosa etiqueta.

Se dijo la misa a toda orquesta, y durante ella fueron interpretadas por la «Orquesta Barrera», de Pravia las siguientes obras «Marcha nupcial», de Mendelssohn; preludio de «Los maestros cantores», de Wagner; Ave María, de Rota, y Romanza, de Calvo.

Nota simpática del acto lo fue el que actuaron de acólitos los niños Miguel Arias y Nazario Menes, parientes de la novia.

En el ofertorio de la misa, el señor párroco dirigió una sentida plática a los contrayentes.

A la salida de la ceremonia, todo el pueblo, congregado en los alrededores del templo, hizo objeto a la feliz pareja de efusivas muestras de cariño.

A continuación y en la hermosa finca «Villa América», propiedad de don Leoncio Suárez, padre de la novia, se sirvió un suculento banquete a los numerosos invitados que acudieron al acto, del cual impresionó varias placas el acreditado fotógrafo señor Lena, el director de «Foto-Klark».

En las largas mesas colocadas en los jardines de la esplendida finca, tomaron asiento las siguientes personas:

Señoras: Doña Marcelina S. de Suárez, Doña Josefina García de Suárez, Vizcondesa de Salcedo Bermejillo; de Villa (don Ramón) de Arias (Don Angel), doña Manolita Suárez de González, doña Celsa Nespral de Felgueroso, doña Celsa Felgueroso de González, Doña Marina Menéndez de Sanz, doña Josefina S. de Martínez, doña Josefina B. de González, doña Juanita Corujedo de Piñole, doña María Díaz de Suárez, doña Adelita García de García, doña Marina Suárez viuda de García, doña Anita Arenas de Menéndez, doña Marina Martínez de Rodríguez Navia (don Jesús), doña Julia Martínez de Tamargo, doña Matilde Alfonso viuda de Arango.

Señoritas: María Acebal, María del Carmen Entrialgu, Marina Tamargo, María Josefa Martínez, Lourdes González, Marina Canto, Aurora Rosete, Zoila Martínez, Isabel F. Corujedo, Marina Martínez, Blanca Arango, Consuelo Piñole, Isabel Suárez, Lola Monereo, Julia Tamargo, Juanita Piñole, Margarita Martínez, Maruja Pinilla, Sagrario, Margarita y Dorita Martínez, Pacita Felgueroso, Lola Alvargonzález, Finita González, Matilde Arango y Lilia Auárez, Carmina Carreño y Maruja Menéndez.

Señores: Don Julio González, don Luís Sanz, don Aquilino Entrialgo, don Pedro Pablo González, don Eloy Ramírez, don José María Fernández Gudín, párroco de Riberas de Pravia, don Ángel Arias, don Carlos Morán, don Emilio F. Corujedo, don Nazario Menes, don Esteban García, don Dionisio González, don Faustino Arias, don Marcelino F. Corujedo, don José Morán, don Ignacio Cavanillas, don Ángel González, don Fernando Arias, don Emilio F. Corujedo (hijo), don Enrique Suárez, don Arturo Arango, don Marcelino Suárez, don Manuel Arias, don Angel G. Corujedo, don Ramón Viña, don Alfonso Menéndez y don Celestino Tamargo.

En una de las habitaciones de la casa se habilitó una exposición de los numerosos y riquísimos regalos recibidos por los novios de sus familiares y amistades.

Los novios salieron en automóvil para Madrid, desde donde emprenderán un viaje por el norte de Europa.

A continuación del banquete se organizó un baile amenizado por la orquesta, y en el que la gente hizo gala de su resistencia.

El día anterior, para que las clases humildes tuvieran participación en esta simpática fiesta social, el padre del novio, Florentino Suárez, distribuyo cuantiosos donativos entre los vecinos menesterosos.

Deseamos a la joven pareja dichas sin cuento en su nuevo estado, y felicitamos a ambas familias de los contrayentes por el feliz suceso."


[1] A la madre de Ricardo J.Catarineu la sorprendió la muerte en Riberas,  el 14 de octubre de 1908, mientras pasaba una temporada en casa de la familia Corujedo. Está enterrada en el panteón familiar de esta familia.

[2]Hace referencia a la hija del Capitán de navío de la Armada Española  Luís Cadarso y Rey, fallecido el 1 de mayo de 1898  en la batalla de Cavite en Filipinas alcanzado por una granada  en el crucero Reina Cristina
Luís Cadarso y Rey

Crucero Reina Cristina hundido en la
batalla de Cavite en 1898

viernes, 22 de febrero de 2013

Rebuscando en la hemeroteca (IV)

Al paso de los reyes.

En   agosto de 1913  el rey Alfonso XIII  acompañado de su esposa la reina Victoria Eugenia, en el transcurso de una visita a  Asturias, hace una escapada para visitar San Esteban de Pravia y de regreso  pasa por Riberas. Así lo recoge la prensa:

«El Pueblo Astur» 15 de agosto de 1913

[…] cerca de Riberas, unos aldeanos conduciendo una vacada, hicieron detenerse el auto del Rey que tuvo que atravesar poco a poco por entre las vacas. Cuando pasó junto los aldeanos uno de ellos dijo el voz alta:

¡Mi alma, como se parez al Rey!

El rey se sonrió y le saludo militarmente entre la estupefacción de aquellos buenos labradores que al encontrarles nosotros nos contaron lo que les había sucedido con el joven Monarca.


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Fiesta en el club de tenis.

«La Prensa»,  30 de Julio de 1924

RIBERAS DE PRAVIA
De Sociedad

El próximo sábado, día 8 de agosto  tendrá lugar a las diez de la noche una gran verbena organizada por un grupo de animosos jóvenes que constituyen la Sociedad  tennis Club Riberas de Pravia, los cuales se proponen inaugurar su hermoso campo dando una gran fiesta en honor de las familias que veranean en el pueblo, habiendo invitado también a numerosas y distinguidas familias de la provincia.
La fiesta será amenizada por una notable orquesta de «jazz-band», organillos, etc.
Dado el entusiasmo que existe, se cree que la fiesta resulte un éxito para la Comisión organizadora.


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Una fiesta de Comunión

«La Prensa», 14 de septiembre de 1927

RIBERAS DE PRAVIA
Fiesta distinguida

Días atrás, con  motivo de haber recibido por  primera vez  la Comunión las monísimas niñas Marina y Regina, y su hermano Ángel, su mamá, la virtuosa y distinguida señora doña Marina Suárez, viuda de García, celebró en los jardines de su casa una espléndida fiesta de sociedad que resultó animadísima.
Entre los invitados vimos, aparte de una nutrida concurrencia de gente menuda, a los señores de Suárez (don Feliciano, don Clemente y don José), de Sanz, de Labra, de Díaz, de Rodríguez, de Balbuena, de Corujedo y viuda de Arango.
A las señoritas Sagrario Martínez, Aurora Suárez, Sara y Herminia Corrales, Nena Arango, Luisa Rivas, Isabel Corujedo, Adela Ruiz, Oliva y María Menéndez, y Maruja Acebal.
A los señores don Leoncio y don Feliciano Suárez, don Leonardo Ruiz, don Rafael María de Labra, don Luís Sanz, don Jesús Rodríguez, don Gumersindo González, don cayo Balbuena,  don Lucio Carcía, don Emilio Corujedo, don Enrique Suárez, y don Emilio Corujedo (hijo).
Acaso hayamos caído en alguna omisión, lo que sentimos mucho.
Fue una fiesta cordialísima que ha de recordarse gratamente.

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Incendio de un hórreo

«El Pueblo Astur» y «el Noroeste» no se ponen de acuerdo a la hora de informar sobre las desgraciadas consecuencias de esta  noticia:

«El Pueblo Astur», 18 de abril de 1915

Desde Avilés
ACCIDENTE DESGRACIADO
MUERTE DE UNA NIÑA
(De nuestro corresponsal)

En Riveras de Pravia, pueblecillo del partido judicial de Soto del barco, ocurrió un desgraciado accidente sin que hasta la fecha nos podamos explicar como sucedió.
Lo que si está comprobado es que en uno de los hórreos vecino a una de las casas de aquél pueblecillo, se declaró un violento incendio que en pocos instantes lo redujo a pavesas, encontrándose dentro del hórreo en el fatal momento del incendio la niña de corta edad llamada Maria Núñez, que fue presa de las llamas a pesar de los esfuerzos que los padres y vecinos hicieron por salvar a la desgraciada criatura.
Como aún el hecho no está suficientemente aclarado, nos abstenemos de añadir cosa alguna por nuestra parte, limitándonos solo a hacer público, que el Jugado de Avilés instruye el correspondiente sumario.

«El Noroeste» 19 de abril de 1915

Un incendio en Riberas.-Anciana carbonizada.- Se encontraron algunos restos del cadáver.- Ordenes del juzgado

Por telegrama del juez municipal de Soto del Barco, dirigido a su superior jerárquico de Avilés, se tuvo anteayer noticia de un suceso doloroso acaecido en Riberas, de aquél termino municipal.

Anteanoche declarose un violento incendio en un hórreo que habitaba Dª Casimira Muñiz Menéndez, de 80 años de edad.

El fuego se inició con tal rapidez que por mas esfuerzos realizados por los vecinos para sofocarlo, resultaron estériles sus propósitos; fue todo instantáneo que la pobre anciana que allí yacía no tuvo tiempo de salir de entre las llamas que la devoraban.

Después que el edificio fue hecho cenizas fueron hallados pequeños restos de aquella infeliz mujer carbonizada.

La desgracia causó en todo el vecindario una impresión dolorísima.

Se cree que el incendio haya sido casual, pues no hay motivos para sospechar en un acto de criminalidad.

El juez de instrucción del partido, telegrafió anteayer mismo a su delegado de Soto, para que practique las primeras diligencias, y proceda al enterramiento del cadáver, practicando antes la autopsia, si fuese posible.

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Una familia mal avenida

«La Prensa»,  16 de junio de 1932

EN RIBERAS DE PRAVIA

Se le ocupa una bomba que trataba de lanzar contra su padre
(de nuestro corresponsal en Avilés)

Ayer por la mañana circuló por esta población la  noticia de que había pasado a disposición del Juzgado de instrucción, en calidad de detenido, un sujeto al que se le ocupara una bomba de dinamita.

Procurándonos la consiguiente información hemos logrado averiguar lo siguiente:

El vecino de Riberas (Soto del Barco), Perfecto Vega Feito, viudo denunció ante la Guardia civil del puesto de S. del Barco, que su hijo Ángel Vega Álvarez, de 18 años, soltero, jornalero y natural y vecino de dicha parroquia de Riberas, había  proferido amenazas de muerte contra él, anunciándole que con tal propósito, cuando estuviese dormido, le colocaría una bomba de dinamita debajo del lecho.

La expresada fuerza se personó inmediatamente en la repetida parroquia, deteniendo al Ángel y ocupándole una bomba que guardaba en un mueble del domicilio en que habitaba, seguramente de su padre, conduciéndole ayer por la  mañana hasta el Juzgado de instrucción y de éste a la Cárcel del partido, siendo depositada la bomba con las debidas precauciones en el edificio que estuvo destinado a prisión preventiva,  en la calle Ruiz Gómez.

Por disposición del Juzgado, por la tarde, los Peritos don Basilio Sánchez Naves y don José Luís Ruiz Valle, reconocieron y destruyeron detenidamente la repetida bomba que estaba formada por una cacerola de aluminio, conteniendo como cartucho y medio de dinamita, un fulminante, mecha, piedras, aisladores para cable eléctrico, un candado y otros efectos.

Conversando con Ángel Vega, nos negó el propósito que le atribuye su padre, manifestándonos además que es muy aficionado  a lecturas de física y que al confeccionar la bomba no le movió otro deseo que la curiosidad de ver los efectos en  lugar solitario.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Rebuscando en la hemeroteca (III)

«El Popular, 13 de agosto de 1908»
DE RIBERAS DE PRAVIA
(DE NUESTRO CORRESPONSAL)
Con motivo de la festividad de la Asunción de Nuestra Señora, se preparan grandes acontecimientos en esta privilegiada aldea.
El día 14 habrá solemnes vísperas a las cinco de la tarde. A continuación, multitud de voladores atronarán el espacio con sus secas detonaciones; esto, unido al repique general de campanas, harán un conjunto poco agradable, pero bello.
A las diez de la noche comenzará la foguera luciendo esplendida iluminación a la veneciana. Despierta gran interés este número por su originalidad; pues según su autor, al terminar de consumirse las velas, estallaran los faroles lanzando al espacio profusión de abanicos.´
Amenizarán la velada, tres pianos madrileños, tres gaitas y tres tambores asturianos.
El día 15, a las nueve y media de la mañana, harán su entrada, como en país conquistado, la banda particular de Oviedo dirigida por el simpático Iglesias, tocando un airoso paso-doble que ha compuesto expresamente D. Leonardo Ruiz y que lleva por título «El puente de la Reina Victoria»
A las 10, solemnísima misa cantada a tres voces y orquesta, ocupando la sagrada cátedra un elocuente orador.
A las 4 de la tarde, empezará la romería en el «Campón», alternando con la banda, los pianos, las gaitas y los tambores.
En los intermedios, se dispararán grandes palenques y se elevarán globos con tiernas dedicatorias a los forasteros.
A las 10 de la noche, gran velada por la banda del Sr. Iglesias, hasta las doce y media y como la noche anterior, iluminación con sorpresa.
Hay un premio de resistencia. Consiste este, en regalar un jamón a la pareja de bailadores que más piezas baile durante los festejos.
Animo, pues bailadores,
que es preciosa la ocasión;
y aunque paseis sinsabores
a causa de los calores…
saboreareis el jamón.
ODON LERA
Riberas. Agosto 10 de 1908

«El Popular, 21 de agosto de 1908»
De Riberas de Pravia
Se han celebrado las fiestas cumpliendo el programa honradamente.
A las cinco de la tarde del día 14 se cantaron en la iglesia parroquial las vísperas con gran solemnidad. A la salida (previo un prolongado repique de campanas, en lo cual está fuerte el Sr. Campín) lanzáronse al aire una centena de bombas que pusieron en movimiento a los vecinos de los pueblos cercanos… y a los de aquí, por supuesto.
El aspecto del Campón a esta hora era magnífico: dos mil faroles de caprichosa figura, combinados con delicado gusto, proporcionaban a la vista grato recreo.
Los pianos madrileños, las gaitas y tambores asturianos hicieron su debut a modo de introducción,.. y a las diez de la noche el Campón estaba en plena fiesta.
Dos parejas de Peñaullán, una de Soto, dos de Santianes y cuatro de Riberas se disputaban el premio a la resistencia… Los pianos alternaban con las gaitas… ¿Las parejas no alternaban con nadie!... ¡La música no cesaba! ¡Las parejas sin cesar! ¡Qué horror! El jamón colgado en uno de los balcones de la casa de Norberta presenciaba la disputa, serio e indiferente; pero a medida que transcurría el tiempo y las parejas no perdían una pieza, la indiferencia se trocó y dio en temblar asomando a su rostro gruesas gotas de sudor…
Las velas de los faroles dejaron de lucir a la una y diez… ¡Llegó el momento supremo!
Los pianos callan; las gaitas y los tambores enmudecen; los bailadores cesan; las demás entes contienen la respiración y quedan con la boca abierta… Se oye un ruido sordo en el espacio que va en distintas direcciones por el cable que une los faroles y …¡¡Catapúm!! suena una detonación formidable y se ven en el espacio multitud de cosas raras que se agitaban con violencia, mandando hacia tierra una corriente de aire suave y fresca, que era como bálsamo vivificador para los bailadores,.. y el jamón.
Después de esto la gente se retiró, abanicándose, a sus casas y haciendo, a la vez, favorables comentarios de «la sorpresa de los faroles»

A la hora convenida del día 15 hizo su entrada la brillante banda particular de Oviedo, tocando el hermoso paso-doble  citado en el programa, que aplaudió el numeroso auditorio.
Dio principio la misa a las diez y media; se cantó la Bordesse en do menor  a tres voces y orquesta; la oración sagrada la pronunció un Padre del convento de Los Cabos. tanto la misa como el sermón estuvieron admirables.
Terminada la función religiosa, ya estaban apostadas las parejas que se disputaban el jamón… Empuña la batuta el Sr. Iglesias y las parejas desfilan suavemente al compás de la música; tras de ésta tocaron cinco piezas más, y… a comer.
A las cuatro de la tarde comenzó la romería, tocando la banda un chispeante paso-doble, que bailaron multitud de parejas. Se oyó después la gaita que despreciaron los bailadores, y dándose por vencida calló; tomaron la alternativa los organillos, y aquello era un volcán en erupción; ¡Todo era movimiento!; hasta el jamón se balanceaba a causa del fuerte nordeste que soplaba… Así continuó hasta las nueve de la noche que hubo un punto de reposo para dar tiempo a cenar, reanudándose a las diez hasta las doce y media que terminaron las velas repitiendo la misma sorpresa que la noche anterior, con solo la diferencia que en vez de abanicos eran cintas de diferentes colores.
Según datos que obran en poder del presidente del tribunal, para la adjudicación del premio del jamón se bailaron cincuenta y dos piezas en once horas y cuarenta minutos… ¡Once horas bailando!  ¿Cómo tendrían los bailadores los jamones propios a las doce de la noche del día quince?
Odón LERA
Riberas Agosto 17 de 1908

«El Noroeste 28 de Junio de 1909»
Riberas de Pravia
La nueva Agrupación Musical de Peñaullán (Pravia), organizada en pocos meses en aquel pueblo, ha tenido el gusto de sorprendernos la víspera de San Juan, con una audición de música de lo mas selecto del variado repertorio que posee.
Al efecto, a las diez y media de la noche hizo su entrada en Riberas la brillante orquesta, ejecutando un bonito y alegre paso-doble, siendo muy aplaudidos los jóvenes instrumentistas.
Después de un momento de descanso se dirigió la mencionada Agrupación a casa de don Luis Suárez, obsequiándole con una serenata, siendo de nuevo aplaudidos y obsequiados con pastas y licores.
Para terminar esta pequeña reseña envío mil plácemes a los jóvenes de Peñaullán, al director de la nueva orquesta, y un cariñoso saludo al Sr. Suárez par la atención a los forasteros.
PAQUINA
Riberas de Pravia, 26 de junio de 1909

«El Noroeste 3 de julio de 1913»
DE RIBERAS DE PRAVIA
La romería de San Pedro y las verbenas en Riberas
[…]
Algunos vecinos de Riberas presentaron a nuestro Ayuntamiento una instancia solicitando permiso para celebrar un novenario de fiestas en uno de los barrios de este simpático pueblo, permiso que les fue concedido por el simpático alcalde.
***
Fijaron su residencia de verano en este pintoresco pueblo, D. Gumersindo González y su distinguida familia, mi querido amigo Alfonso Menéndez, D. Serafín Blanco y sus sobrinitas, encantadoras señoritas Sara y Herminia Blanco, y D. Marcelino González, con sus dos graciosas hijas señoritas Evangelina y Rosina, que vinieron a pasar aquí el día de San Pedro.
A todos deseo que la estancia entre nosotros les sea muy grata.
MARCELINO SUAREZ
Riberas, 30 de junio.