viernes, 16 de marzo de 2012

Fuentes y lavaderos

Fuente de la Barrera

            Vamos hacer en este artículo un recorrido por las muchas fuentes que hay en nuestro pueblo[1] y,  para ello, procederemos a clasificarlas  en función de su fábrica y en base a este criterio distinguiremos tres grupos:

A) Manantiales que no tienen obra alguna, son simples pozos donde se acumula el agua que brota.
B) Las fuentes de caño, que constan de una obra de mejor o peor factura,  dependiendo de cada  caso,  donde se sujeta  un tubo por el que sale el agua directamente del manantial o de un depósito previo y la estructura suficiente para colocar los recipientes y  la canalización de desagüe.
 C) Las fuentes asociadas a lavaderos.

            A.-Manantiales

1.- La fuente “Xerapan”, manantial situado en los prados de Arco, pasadas las casas, en dirección a las Llindias.  La Confederación Hidrográfica del Norte tiene concedido el aprovechamiento de agua de este manantial, con destino al abastecimiento, a vecinos de Arco.
Fuente de Xerapán
 2.- La fuenteLas Llindias, manantial situado al fondo de los prados del lugar que le dan  nombre. Se accede a ella  desde Tras la Cuesta, subiendo por un senderillo que cruza  las Cuadriellas o por el camino de carro que sube desde El Molín, hasta los Vegones  Está bastante bien conservada.
Fuente de la Llindias
 
Pozo del Covayu

3.- La fuente del “Covayu”. Manantial situado al fondo de  los prados de la Garita, en el lugar de Cuñeiro. Se accede a el por un estrecho y descuidado sendero al que se llega, bien bajando desde la Garita o, por abajo, desde el camino que iba desde la Bernadal al  Pinalón, pasando por Cuñeiro. Al decir de “el Doctor”, apodo que se le daba a un señor que vivió en la casa de la Calea Manrrín, hoy propiedad de Campín,  y que ejercía de curandero, era de las mejores aguas de Riberas.
           
            En estos dos manantiales, el de las Llindias y el del Covayu  se aprecia como el agua brota del fondo.

4.-ElPozín”. Hoy desaparecido, estaba situado a la orilla del río Fuentes, debajo de la plazoleta del cementerio. Relataba Mon de Gerarda que de ese manantial se traía el agua para las escuelas. Todavía hoy se pueden ver los restos del depósito que, unos metros más abajo almacenaba el agua. Cuando la fuente del Campón se secaba, cosa que ocurría muy a menudo,  “el Pozín” era  una de las alternativas para abastecer de agua potable a los vecinos del entorno. Como daba poca agua, Manolo Mingón, que era uno de los “curiosos” de la época y muy aficionado a la dinamita, quiso aumentar el cauce mediante una explosión. El experimento no salió según lo esperado y la fuente se perdió para siempre.

Localización de la fuente de la Carbayera

5.- La fuente de “la Carbayera”, manantial situado en el prado que hay en la parte de arriba de la casa que fue de Sofía “Caraxo”, en Ucedo. Actualmente se encuentra perdido entre la maleza.

6.- La fuente “el Roxu”, manantial situado entre  la Cebedal   y Carroceiro a la altura del Canal. De este manantial se cogió, en los años cincuenta, siendo alcalde de Soto D. Sergio González, el agua  para “la traida” que abastecía los barrios de ese lado de Riberas. La obra fue hecha por un tal José María, contratista de San Esteban. Los vecinos de la parte de acá  todavía tendrían que esperar unos años para disponer de agua corriente en sus casas, aproximadamente hacia el año 1957, aprovechado “la traida” que se hizo para llevar  el agua desde el manantial de las Rabias  a Soto y la Arena.

            B.-Fuentes de caño

Fuente la Xana
 1.- La fuente “la Xana”, en  Tras la Cuesta, al lado del camino público. En su fábrica se puede leer la siguiente inscripción:

“LA XANA
FUENTE PUBLICA
DONACION DE
RAFAEL MANSO Y LEONCIO SUAREZ
AÑO 1934”



Fuente de la Bernadal

 2.- La  fuente  de  “la  Bernadal”.  Para  llegar  a ella  tenemos  que  coger  el  camino  que  sube  a las Canteras desde enfrente de casa Alsina, pasando  al  lado  de  casa  Marta  y  Francisco   y cuando  este  zigzaguea  a  la derecha  para suavizar  la  pendiente,  desviarnos   a  la  izquierda, unos veinticinco metros  por  un  camino  de servidumbre  que  nos  lleva  hasta  ella.   De fábrica  sencilla  y  sin  inscripciones,  ocupa  una pequeña  hendidura  en  el  prado.  En  un  lateral tiene  una  piedra,  situada  horizontalmente  que se  usaba  para  lavar  la  ropa.




 3.-  La fuente “Pumeda”. Está en el fondo del virón de la finca de Oscar. Tiene  inscrito el año de 1895. Se llega a ella por un camino de prado que entra, pasado el túnel del ferrocarril, a la izquierda,   desde la “cuesta Pumeda”. Este camino  que deja la fuente a la derecha sube luego, por medio de unas escaleras de piedras hasta la Bernadal. Recordaba Ángeles “la del ciego” que antiguamente había que subir unos escalones de barro para pasar de la “cuesta Pumeda” al camino de la fuente. Hasta los años 60 no tenía grifo, era a caño abierto, el agua corría continuamente. En el reguerillo que se formaba se lavaba la ropa, sobre unas losas de piedra que todavía se pueden ver medio enterradas.
Fuente de Pumeda

 4.-  La fuente del “Campón”. Según nos relataba Mon de Gerarda  fue construida en 1903, (así consta en la inscripción),  y costeada por D. José Arango, propietario de la Bouza. A la entrada de la fuente, la tubería que traía el agua desde la fuente de la Barrera, se bifurcaba en dos, por medio de una T; la mitad del agua quedaba para la fuente y la otra mitad seguía hasta la casa de la Bouza. En los años 40 se levantó toda la tubería para repararla. La obra se ajustó en mil pesetas. Los tubos, que eran de hierro, se oxidaban y acababan obstruyéndose de forma que la fuente se quedaba sin agua cada dos por tres. Se acordaba José Ramón de las hogueras que hacían para calentar los tubos y así despojarlos del óxido.  Cuando se  hicieron las obras  de acondicionamiento de el Campón se cambió la ubicación de la fuente que, antiguamente estaba donde ahora están las escaleras, orientada de espaldas a la Iglesia, y se puso donde esta actualmente, empotrada  lateralmente en el muro de la plaza.  En la actualidad su agua ya no viene de la fuente de la Barrera sino que esta enganchada a la red de agua municipal.

Fuente del Campón
 5.-  La fuente de “ la Barrera”, Situada  a unos quince metros a la izquierda del camino asfaltado que sube hasta la Uz, es, junto  con la de la Espidiella, la fuente más concurrida del pueblo. A ella se acercan,  en busca de su afamada  agua, no sólo los vecinos de Riberas sino también muchos otros de los alrededores. Es de caño abierto. Tiene un depósito del que también sale la tubería que, hasta fechas bién recientes,  llevaba el agua para la fuente de el Campón. Hace pocos años que el ayuntamiento realizó unas pequeñas obras de mejora en su acceso. Es una pena que su entorno esté tan descuidado; por una lado por las basuras que se acumulan junto al cauce del río Fuentes y por otro, por  el monte que lo rodea que, aún siendo parte de él de titularidad municipal (“la Comuña) está plantado de eucaliptos,  con el sabido peligro que estos árboles suponen para la  continuidad del manantial.  Quizás ahora, que el monte está recién tirado, sería el momento de sustituir el eucalipto por otro tipo de plantación.


Fuente de la Barrera



Fuente de Ucedo
6.-  La fuente de” Ucedo”. Situada en el inicio del camino que baja de Ucedo a la Peña, frente  a casa Dª Clotilde. Su caño esta empotrado en el muro de piedra que cierra la finca de Mino Pancho. Ésta fuente no tenía manantial propio sino que traía el agua canalizada desde la fuente la Carbayera. Ahora esta enganchada a la red de agua municipal.

 7.-  La fuente de “la Espidiella”. Está situada a la orilla izquierda del angosto camino que sube desde la Riestra hasta Monterrey. En 1806, Juan Bances y Valdes hacía esta descripción: “En Monte de Rey, en una alteza no inmediato a la fuente copiosa de Espriella, o Espidiella, sobre el derrumbadero que cae a la vistosa peña de los Novales está la huerta de la Torre […]”. Del año y promotor de su fábrica actual da buena cuenta su inscripción:
“EN
1865
La mandó hacer
a su consto
D. José F. Corugedo y dedicada
a sus vecinos”

Fuente La Espidiella

8.-  La fuente de “la Quintanona”  situada bajo la finca de la Belilla, está actualmente enganchada a la red general y se trata de una sencilla  fuente de fundición, colocada sobre una pequeña base, forrada en piedra, en la que se encaja el desagüe.

Fuente de la Quintanona

9.- La fuente de “Doñaila”o “Doñáguila”. Situada en el lugar que le da nombre, al lado de la casa y del hórreo  que fueron de Saturno y que ahora están en ruinas  y cubiertos de bardallos, la fuente, que tiene depósito y caño continuo está relativamente cuidada, encargándose de su mantenimiento Raúl de la Barrera, ya que desde ella trae el agua para un depósito desde el que abastece su casa.

Fuente de Doñaila
           
            C.1-Fuentes asociadas a lavaderos cubiertos
           
 1.-  La fuente y lavadero de “la Plana”. De fábrica sencilla, en forma de media luna, con los sucesivos rellenos del camino, su caño ha  ido  quedando prácticamente a ras de suelo. Tiene inscrita la fecha de 1895. A su lado está el único lavadero que se conserva integro de los  que había techados.  Tiene inscrita en su interior la fecha de 1980, año en que se reparó.   Su estructura es de ladrillo, de planta rectangular, la techumbre es de uralita, sobre pontones de madera apoyados en cuatro columnas. 

Fuente y lavadero de la Plana
Interior del lavadero
Fuente de la Plana
 2.-  La fuente y lavadero “del Cura” Está situada junto al río Fuentes, en la falda del Trichorio, a la orilla del antiguo camino real de Pravia a Avilés,  que venía de Ucedo y desde aquí ascendía hasta la iglesia. Seguramente debe su nombre al hecho de estar colindante con terrenos propiedad de la antigua casa rectoral.  Desde esta fuente se canalizó el agua para abastecer  las casas de Belisario y de Marina Candida.  El lugar también se usaba como abrevadero para el ganado. Esta fuente siguió la misma suerte que relatamos cuando hablamos de  “el Pozin”,   y tampoco sobrevivió a la dinamita de Manolo Mingón. En la actualidad está abandonada, cubierta de maleza.  El lavadero tiene el techo, de teja,  prácticamente derrumbado,  si bien conserva el resto de la estructura.

Lavadero del Cura

Fuente del Cura
 3.-  La fuente y lavadero de “Cotollano”. Situado debajo de las casas de este lugar, en un recodo del camino que se pierde en los prados de  la Llosa de Villapende,  sobre el riachuelo de Figueredo. Está arruinado, con la techumbre que fue de teja árabe  caída. La fuente propiamente dicha estába más arriba, al margen del camino que sube a la Cebedal.

Restos del lavadero de Cotollano
4.-  La  Fontanina”. Era fuente y lavadero. Este tenía un pequeño tejadillo. Estaba en  el lugar del Naval.   Desde ella, por un regato bajaba el agua hasta un abrevadero cuyos restos se pueden ver  todavía al lado del camino que sube a Cotollano,  que se llamaba “la Xatera”

La Xatera
Saliendo de Riberas, en el resto de la parroquia , también existen fuentes asociadas a lavadero en La Llamera, Los Veneros y el Truebano
Lavadero de los Veneros
(foto: Libro del Concejo de Soto del Barco
Editorial Azucel)

Fuente y lavadero del Truebano
(foto: Libro del Concejo de Soto del Barco
Editorial Azucel)
           
            C.2-Fuentes asociadas a lavaderos  sin cubrir y abrevaderos

1.-  La fuente  y lavadero de  “la  Campa”. Situada en la finca que le da nombre, se llega a ella por un sendero que entra por detrás de la casa. Está  en desuso, abandonada y cubierta de maleza.

Fuente y lavadero de la Campa
 2.- Lavadero de  “la Uz” (de abajo). Situado a la entrada de este lugar, fue construido para uso particular de casa de Chilo. Hace unos años que quedó sin agua. Traía el agua desde la fuente el Güeyu. Esta fuente es la que abastece el depósito que da servicio actualmente a las casas del lugar.
Lavadero de la Uz
 3. - La fuente de “la Uz” (de arriba). Se encuentra pasadas las casas de  la Uz,  a la orilla del camino que bajaba en dirección al puente de el Trave”, camino de la Llamera. Tenía un caño abierto que vertía el agua a un receptáculo  que servía de abrevadero y adosado a este un lavadero. En la actualidad está seca. Un poco más allá, en un pequeño  riachuelo llamado “la Tabla”,  las mujeres iban a lavar sobre unas piedras.         

Fuente y abrevadero de la Uz (de arriba)

Detalle de inscripción


4.-  La fuente  y lavadero de “Carroceiro”. Está situado entre el arroyo del Tiñoso o de la Ferreirona y el camino que desde Carroceiro va a salir a la Isla, enfrente de la gasolinera. Según nos cuenta  Ángel, vecino de este lugar,  el lavadero estaba techado hasta que hace unos años, un tractor, en una mala maniobra, derrumbó la techumbre. Aún se pueden ver los restos de las vigas  tiradas junto al riachuelo.      

Fuente y lavadero de Carrocero
Para acabar, señalar que a la entrada de la veiga por el Parador,  al lado izquierdo del puente que cruza la Güelga,  había unas piedras que se usaban como lavadero. El lugar servía además de abrevadero para el ganado.              


                   

[1]   Muchos de los datos  de este artículo son fruto de las conversaciones mantenidas en el año 2003, con  Segundo de Arco, Pepin "el Campin" de la Bernadal,  Angelín de la Belía, Franco de Cotollano, Hermosinda de Ucedo, Ángel de Carrocero, Raúl de la Barrera, Josefina de la Uz  y,  los ya fallecidos,  Mon de Gerarda del Campón,  Esperancina  y Angeles la del ciego de Pumeda

viernes, 9 de marzo de 2012

La "Neña", una obra de teatro ambientada en Riberas

Carmen Cobeña
La actriz Carmen Cobeña y su marido Federico Oliver pasaron parte del verano de 1904 hospedados en Riberas, en el,  por aquel entonces,  recién inaugurado Parador. Data  el edificio  principal del año 1900  y  el anexo de 1902.
Federico Oliver
Carmen Cobeña  (1869-1963) fue, en su época, una renombrada  actriz que se casó con Federico Oliver (1873-1957) escultor, autor dramático y director de teatro. Su hija Carmen Oliver también fue actriz y se retiró al casarse con el periodista redactor de "El Heraldo de Madrid" y gobernador civil en Lugo, Córdoba y Cádiz -durante los años de la Segunda República- Luis de Armiñán. Su nieto es el director de cine Jaime de Armiñan  y los recuerda así: “ (…) Mi abuelo Federico Oliver era hombre de izquierdas, buena gente, y además autor dramático y director de su compañía de teatro. Mi abuela Carmen Cobeña fue una de las mejores actrices de su tiempo, la competidora natural de María Guerrero: mi abuela era la actriz del pueblo, mientras que María Guerrero, casada con Fernando Díaz de Mendoza, Grande de España, era la actriz de la aristocracia. Mi abuelo Luis de Armiñán, político liberal, cervantista y hombre de su tiempo, escribió un drama, y mi abuela Carmen Cobeña se lo estrenó cuando mi padre, también Luis de Armiñán, periodista y autor de libros, era un niño de cinco años[1]

Carmen Cobeña 1922
  La Compañía de Carmen Cobeña y Federico Oliver , de la que fue actor Valle –Inclán, se encontraba  en 1904 de gira por provincias. Según informa el periódico el Carbayón a partir del 21 de abril y hasta el 26 de mayo representan  en Oviedo, entre otras,  La moza del cántaro y La niña boba de  Lope de Vega,  La desequilibrada de Echegaray, La dicha ajena de los hermanos Quintero, La Tosca de Victoriano Sardou, El castigo del Penseque de Tirso de Molina, El vergonzoso en palacio y La Praviana de  Vital Aza y  varias piezas breves, entre las que  se encontraba La cuarentena, del autor ribereño Emilio Fernández-Corujedo que usaba el seudónimo de Félix de Monterrey.
De Oviedo la Compañía se traslada a Gijón y posteriormente a Avilés.   Al menos el mes de julio, lo pasan Carmen Cobeña y su familia en Riberas[2]. Desde aquí escribe una carta  a Galdós solicitándole una obra inédita   para representar en un renombrado teatro de la capital  y  aprovecha para “decirle sinceramente  que El Abuelo es la obra más colosal que conozco y  que lamento no ser abuelo para hacerla” Posteriormente le escribirá su marido Oliver solicitándole los derechos de El Abuelo para representarla en Galicia.
Escena del primer acto de La Neña  (Teatro Español - Madrid 1904)
De esta estancia en nuestro pueblo, que desconocemos si fue la única o se repitió en otros años,  extrajo  Federico Oliver la ambientación para su obra La Neña, obra que estrenó  la compañía de María Guerrero  y Fernando Díaz de Mendoza el 29 de noviembre de 1904 en el Teatro Español de Madrid.

Nieves Suarez en el papel de la Neña
El argumento de la Neña, obra costumbrista asturiana, en la que se critica el poder del dinero y  una realidad,  por entonces muy de actualidad, como era la trata de blancas,  lo  recoge así la publicación mensual El Teatro, en su número de enero de 1905:  La Neña es una muchacha del pueblo a quien desean dos galanes: Ramón Fierro, aldeano como ella y vecino de aquí, y Pachín Cuervo, un indiano que ha regresado de América para llevarse a la moza.
Los padres de la Neña veían con gusto los amores de su hija con Ramón, mientras este no tenía un rival poderoso; pero cuando llega el indiano y deslumbra a todos en la aldea con el brillo de su oro, los viejos se pasan al enemigo; rompen las negociaciones matrimoniales con Ramón y deciden entregar la moza al adinerado.
Éste no es en realidad el mozo que emigró de la aldea, sino un vividor, agente de la trata de blancas, que le robó sus papeles y con ellos se ha presentado en el pueblo confiando en que no será reconocido.

Escena del acto segundo (Teatro Español -Madrid 1904)
Se equivoca en esto; allí está  Mena, la madre del emigrante, vieja, desastrosa, tenida por bruja y ciega, pero que,  no obstante, descubre la superchería. Afortunadamente para el impostor, cuando la vieja hace el descubrimiento, sólo la escuchan él y  Telva, una aldeana fea y repugnante, enamorada de Ramón que por vengarse de éste que la desdeña, guarda el secreto. La bruja lo guarda también porque el indiano compra su silencio.
Todos los sucesos se desarrollan en los dos primeros actos del drama y en escenas que algunas veces tienen  admirable sabor local, y otras tierna poesía.
El acto tercero se desarrolla durante la velada de San Juan: La Neña y el indiano se han casado y van a partir y el pueblo celebra la fiesta del día espléndidamente porque el recién casado ha derramado el dinero a manos llenas. La Neña llora; pero su llanto  y su resistencia a partir son inútiles y al cabo parte con su marido. Poco después, Telva, la aldeana vengativa que se arrepiente del daño causado, confiesa al pueblo lo ocurrido y el pueblo pone trágico fin a la obra arrojando a las dos mujeres, Telva y la bruja, a una de las hogueras con que festeja la verbena.”
Escena del tercer acto (Teatro Español -Madrid 1904)
La  obra tuvo, en general, una gran aceptación de la crítica, aunque  encuentra  en ella más elementos poéticos que  específicamente trágicos.
            “La neña subyuga y avasalla, principalmente por su  rústica poesía, por su profunda ternura, por su emoción; lo que tiene  La neña de poema bucólico es infinitamente superior a  lo que tiene de drama (…)”           El Imparcial
                La neña es un drama interesante desde las primeras escenas, afortunada pintura de la vida de un rincón asturiano; un drama conmovedor, emocionante, saturado de poesía y ternura (…)        El País
Los personajes (Ramón y Teresina) tienen toda la candidez que suponemos en los jóvenes marusiños de aldea, (….).  Sin embargo  no está muy de acuerdo con el uso del lenguaje :  el lenguaje es más propio de cortesanos cultos que de rústicos labradores.                       La Ilustración Española y Americana
Con motivo del éxito obtenido por la obra  el 8 de diciembre de 1904 los amigos y admiradores de Oliver le dedicaron un banquete al que asistieron, entre otros, Galdós, los hermanos Quintero, Vital Aza, Valle Inclán 
Federico Oliver y Carmen Cobeña repusieron la obra al menos en 1908, 1918 y 1926.
Maria Guerrero como Telva

Las descripciónes que Federico  Oliver hace de los escenarios en los que transcurren los tres actos nos resultan conocidas:





 Concluye el autor la obra con una advertencia en la que  se puede leer:
            En los poetas, en lo libros, en la aldea, en el incomparable paisaje de Asturias, estaba esparcida la comedia; yo reuní los matices que pude y salió esta criatura defectuosa. ¡Que gran drama se puede escribir todavía por quien sea más asturiano y más artista que yo! La Neña es sólo el intento de un enamorado de la Belleza, que sintió pena de no ver Asturias en el teatro, y, movido de una idea generosa, elevó sus manos pecadoras a la poesía aldeana y la llevó al teatro, no en coche, sino en un mal carro que cantaba.”
Fuentes:
Trilcedumbre. Apuntes biográficos de Carmen Cobeña y Federico Oliver a comienzos del siglo XX. Antonio Fernández Insuela.  Universidad de León .1999
El Teatro. Publicación mensual. Nº 52 -Enero de 1905. La Neña. Alejandro Miquis
La Neña. Federico Oliver.  El Teatro Moderno. nº 93. Prensa Moderna  .  Junio de1927
La Neña. Federico Oliver.  Los Contemporáneos. Nº 562 Octubre de 1919
Comercio Digital: CINE Y LITERATURA. D. Jaime de Armiñán Director y guionista de cine. Vitoria, 11 de diciembre de 2003
El Carbayón.1904. Oviedo.  De mayo a agosto
El Gráfico. Nº 159 . 29 de noviembre de 1904. Obras y artista. “La Neña de Federico Oliver “ Bernardo G. de Candamo
Hemeroteca ABC. Jueves 28 de febrero de 1918. Notas Teatrales. “La Neña”.  Floridor
Hemeroteca ABC. Viernes 22 de febrero de 1957. “Ha fallecido Federico Oliver” A.M
           


[1] Artículo del Comercio Digital: CINE Y LITERATURA. D. Jaime de Armiñán Director y guionista de cine. Vitoria, 11 de diciembre de 2003
[2] En el diario El Carbayón,  en su edición del sábado 2 de julio de 1904 en la sección De veraneo  podemos leer:
"-Hace días se encuentra en Riberas de Pravia, donde pasará el verano, según dijimos ya, la eminente actriz Carmen Cobeña, acompañada de su familia."